Estudio poético del chacra muladara
Chakra Raíz: El Fundamento que Te Ancla a la Vida y Te Devuelve tu Fuerza
Cuando vuelves al cuerpo y sientes la tierra sosteniéndote, el chakra raíz despierta y tu energía encuentra un lugar firme donde empezar.
Al entrar en el templo del primer chakra Muladhara, lo primero que sentimos es una llamada a la presencia.
Es como si el cuerpo dijera: “Estoy aquí. Soy real. Soy sagrado.”
Sensaciones al entrar en el templo de la raíz
-Peso y solidez: Sientes que tu cuerpo se vuelve más denso, más presente. Los pies se hunden en la tierra como si echaran raíces. Hay una sensación de gravedad, pero no como carga… sino como ancla.
Calor profundo: Un calor rojizo te envuelve, como el abrazo de la madre tierra. No es fuego, es calor de cueva, de útero, de hogar.
Ritmo lento: Todo se desacelera. El corazón late con fuerza pero sin prisa. El tiempo parece detenerse. Aquí no hay urgencia, solo existencia.
Olor a tierra mojada: El aire huele a raíces, a barro, a bosque después de la lluvia. Es un perfume que calma el sistema nervioso.
Sensación de seguridad: Como si nada pudiera dañarte. Como si el mundo te sostuviera. Aquí no hay miedo, solo confianza básica.
Silencio grave: No es un silencio vacío, sino uno lleno de vibración. Como el sonido de un tambor lejano que marca el pulso de la vida.
Este templo nos recuerda que no hay espiritualidad sin cuerpo, sin base, sin tierra. Es el lugar donde se sana el miedo, donde se aprende a habitar el momento presente.
🌎🙏Templo de la Raíz – Muladhara
En el templo de la raíz, el alma vuelve al cuerpo.
Muladhara es el centro donde la vida se sostiene,
donde la respiración se vuelve profunda,
donde la existencia deja de sentirse frágil
y empieza a sentirse verdadera.
Aquí, la espiritualidad no es ascenso: es encarnación.
No es luz que baja del cielo,
sino fuerza que sube desde la tierra.
Este chakra es el hogar del instinto sano,
de la seguridad interna,
del “sí, pertenezco”,
del “sí, estoy aquí”,
del “sí, la vida me sostiene”.
En este templo, el cuerpo deja de ser un peso
y se convierte en un aliado.
La mente deja de huir
y se asienta.
El corazón deja de temer
y confía.
Muladhara no pide velocidad,
pide presencia.
No pide valentía,
pide enraizamiento.
No pide perfección,
pide verdad.
Cuando este centro despierta,
el alma deja de flotar
y empieza a habitarse.
La ansiedad se disuelve,
el miedo se suaviza,
y aparece una certeza profunda:
No estás sola.
La tierra te sostiene.
Tu cuerpo es tu hogar.
-
El encuentro en el templo raíz
El suelo es tierra viva. No piedra, no cemento… tierra que respira. Tú y el maestro estáis sentados frente a frente, Estar uno frente al otro, en postura de loto, con las manos extendidas y los ojos conectados, es como decirle al universo: “Estoy aquí. Estoy presente.Estoy en mí.
Con las piernas cruzadas, las espaldas rectas, los corazones alineados. No hay palabras. Solo mirada.
Alargáis las manos, y al tomarlas mutuamente, algo se activa:
Una raíz energética, que conecta vuestros cuerpos con el centro de la Tierra.
Una seguridad profunda, como si el alma dijera: “Ya no tengo que huir.”
Una presencia total, donde no hay pasado ni futuro. Solo ahora.
Una confianza silenciosa, que no necesita explicación. Solo existe.
Y en esa mirada compartida, el maestro te transmite sin hablar:
“Antes de elevarte, tienes que habitarte.
Antes de volar, tienes que enraizar.
Y hoy… estás aquí.
Y eso es sagrado
Este gesto no es solo unión. Es anclaje. Es el alma diciendo: “Sí, pertenezco.” Y desde esa raíz, todo lo demás puede florecer.
🌎🙏Encuentro en el Templo Raíz – Muladhara
En el templo raíz, el alma recuerda su hogar.
Muladhara es el centro donde la vida se sostiene,
donde el cuerpo se siente seguro,
donde la existencia deja de ser lucha
y se convierte en pertenencia.
Aquí, no se asciende: se desciende.
No se busca luz: se honra la tierra.
No se pide guía: se escucha el pulso antiguo
que late en los huesos, en la sangre, en la memoria.
Este chakra es el fundamento de todo lo que eres.
Es el lugar donde la ansiedad se disuelve,
donde el miedo se suaviza,
donde la presencia se vuelve sólida
como una montaña que respira.
En este templo, el maestro no te eleva:
te ancla.
No te impulsa hacia arriba:
te devuelve a ti.
No te pide que seas fuerte:
te recuerda que ya lo eres
cuando estás presente en tu cuerpo.
Muladhara es el espacio donde el alma dice:
“Sí, pertenezco.”
“Sí, estoy aquí.”
“Sí, la vida me sostiene.”
Cuando este centro despierta,
la mente deja de huir,
el corazón deja de temer,
y aparece una verdad simple y sagrada:
Antes de volar, necesitas raíces.
Antes de expandirte, necesitas habitarte.
"Mensaje de Luz"
Desde la raíz, firme y silenciosa,
mi ser se eleva como árbol que recuerda.
No busco convencer, ni adornar el verbo,
solo ser canal de lo que ya es eterno.
El corazón se abre como flor sin miedo,
y en su centro, la llama del alma suprema.
No hay juicio, solo entrega,
no hay ruido, solo resonancia.
La corona se enciende,
no para dominar, sino para comprender.
Y así, cada encuentro humano
se vuelve sagrado, se vuelve espejo.
Porque cuando hablo desde la tierra,
con el corazón abierto al cielo,
mi mensaje no es mío—
es del Todo
que nos habita.
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